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miércoles, 11 de marzo de 2026

La caída del hombre, la ventana rota y el intento de justificación de las ideologías

 La caída del hombre, la ventana rota y el intento de justificación de las ideologías


Comencemos por algo sencillo.


Las ideologías son pretensiones.


Pretensiones de universalidad.

Pretensiones de verdad.

Pretensiones de justicia.


Pero, en realidad, suelen ser algo mucho más modesto:

intereses particulares disfrazados de verdades universales.


Intereses de clase.

Intereses de grupo.

Intereses de poder.


El diccionario define pretensión como una aspiración ambiciosa o desmedida.


Es decir: empezamos mal.


Porque cuando una idea nace como pretensión, lo siguiente que necesita es una justificación.


Y después de la justificación viene algo inevitable:


la manipulación.


Por eso es importante entender desde el principio la ingenuidad —por no decir la temeridad— de suscribirse a una ideología.


Entre las muchas pretensiones que circulan hoy, hay una que se repite con insistencia casi litúrgica:


la idea de que el sufrimiento es exclusivo de un sexo.


Esta creencia solo puede surgir de tres lugares posibles:


de una profunda ignorancia,

de un profundo ateísmo,

o de una profunda malicia.


Y a veces —lo cual es peor— de la combinación de los tres.


¿Por qué?


Porque cualquiera que conozca mínimamente la tradición cristiana sabe que el sufrimiento no es un fenómeno ideológico, sino una consecuencia del pecado.


Cuando nuestros primeros padres decidieron desobedecer a Dios, el sufrimiento entró en la historia humana.


No entró en la historia de los hombres.

No entró en la historia de las mujeres.


Entró en la historia de la humanidad.


En el Génesis, Dios le dice a Adán que su alimento le costará el sudor de su frente.


Y a Eva le dice que dará a luz con dolor.


Pero sería una lectura infantil creer que esas son las únicas consecuencias del pecado.


La realidad es mucho más amplia.


La vida es dura para todos.


A todos nos afectan las decisiones de los poderosos:


los precios,

los impuestos,

las leyes,

y peor todavía, la manipulación mediática.


Es cierto que hay personas cuya capacidad de análisis se reduce a una sola neurona funcional: la que les impide beber agua del excusado.


Pero los demás —con un poco de esfuerzo— quizá podamos entender lo que está ocurriendo.


Cuando los poderosos decidieron que los votos de los hombres no eran suficientes para su corrupción, encontraron una solución sorprendentemente sencilla:


multiplicar votantes.


Así apareció un nuevo derecho.


El derecho al voto femenino.


Pero aquí surge una pregunta incómoda.


Si el voto es algo serio, ¿por qué puede ejercerlo cualquiera?


¿Por qué no votan únicamente quienes saben de economía?

¿Quienes entienden de política?

¿Quienes comprenden las relaciones internacionales?


La respuesta es bastante simple.


Porque el sistema no necesita votantes informados.


Necesita votantes numerosos.


Y, si es posible, emocionales.


Más tarde, cuando los impuestos que pagaban los hombres ya no eran suficientes, apareció otra idea brillante.


Convencer a las mujeres de que también tenían derecho a pagar impuestos.


Naturalmente, nadie presentó la propuesta de esa manera.


Nadie organiza una revolución diciendo:


“Señoras, venimos a cobrarles”.


Había que presentarlo como una conquista.


Después vino otro paso lógico.


Cuando los poderosos decidieron que querían educar a nuestros hijos, bastó con convencer a las mujeres de que estar en casa estaba mal.


Que criar hijos era opresión.

Que educarlos era una pérdida de talento.

Que la verdadera libertad consistía en trabajar fuera del hogar.


Y así, con un solo movimiento ideológico, lograron tres cosas al mismo tiempo:


dos contribuyentes en lugar de uno,

más consumidores,

y niños educados por el Estado.


Un negocio perfecto.


Pero la historia no termina ahí.


Cuando los poderosos decidieron que comprábamos muy poco, apareció otra narrativa conveniente.


Había que convencernos de que era mejor tener pocos hijos.


O mejor aún: que cada individuo decidiera libremente sobre su propio cuerpo.


Una consigna aparentemente noble.


Pero curiosamente silenciosa respecto a algo muy importante.


Sobre nuestras carteras…

sobre nuestros impuestos…

sobre nuestra capacidad económica…


eso ya lo habían decidido ellos.


Y cuando los poderosos comprendieron que ya habían dado demasiadas pistas, entendieron que faltaba una última pieza para asegurar el control:


dividirnos con ideologías.


Nada divide más rápido que una ideología.


Porque una ideología no es solo una idea.


Es una idea que convierte al que no piensa como tú en enemigo.


El hombre que quiso ser como Dios, el hombre que quiso tener conocimiento del bien y del mal, termina cayendo en una paradoja curiosa:


cree que entiende el mundo…

y termina atrapado en una ideología.


El tema del sufrimiento femenino se ha convertido en una falacia ad nauseam.


Se repite en todo momento.

En todo lugar.

En cualquier ámbito.


Como si el sufrimiento fuera un monopolio femenino.


Incluso dentro de la Iglesia, algunos sacerdotes y obispos se han tragado el relato completo.


Pareciera que hemos perdido el respeto por las estadísticas.


A menos, claro, que se usen para manipular.


Porque cuando se revisan los datos con calma, el relato empieza a desmoronarse.


Cada intento de victimizar a la mujer termina dejándola mal parada.


Porque si las mujeres necesitan privilegios…


¿significa que son inferiores al varón?


Dicen que somos iguales.


Pero exigen privilegios.


Eso no es igualdad.


Eso es un absurdo.


Si hay que normalizar algo…


es porque evidentemente no es normal.


Pero la palabra “normal” solo molesta cuando aparece la biología.


Entonces la ideología pregunta:


“¿Qué es normal?”


Como si la normalidad fuera una enfermedad.


Las estadísticas muestran algo incómodo.


La ausencia del padre está profundamente relacionada con la delincuencia.


Y sin embargo vivimos en una cultura donde odiar al varón se ha vuelto casi una moda.


Pero muchas veces ese odio tiene una explicación más simple.


Ausencia paterna.


Odian al varón porque el padre no estuvo.


Odian al varón porque el que les gustaba las rechazó.


Porque el novio las engañó.


Porque el despecho también produce ideologías.


Hoy existen grupos de mujeres que se describen como empoderadas, independientes, autosuficientes.


Virtudes admirables.


El problema aparece cuando esas palabras se convierten en sinónimo de insoportable.


Y entonces aparece una explicación conveniente para el rechazo masculino.


“Los hombres tienen miedo”.


Pero no.


No es miedo.


Es simplemente sentido común.


Nadie está obligado a soportar a alguien insoportable.


En muchos países no existe un solo derecho que las mujeres no tengan.


En algunos lugares incluso tienen más.


Y aun así el discurso de la víctima continúa.


En las marchas feministas muchas veces ocurre algo curioso.


Si preguntas por qué marchan, dirán:


“Por los derechos de las mujeres”.


Si preguntas cuáles…


aparecen tres respuestas automáticas:


el derecho al voto,

el derecho a decidir sobre el propio cuerpo,

y el derecho a cobrar lo mismo.


Es decir:


derechos que ya existen,

derechos mal entendidos,

o derechos basados en mitos.


¿Entonces qué está pasando realmente?


Aquí aparece algo interesante de la criminología.


La teoría de las ventanas rotas.


Cuando un entorno parece abandonado, el desorden crece.


La idea proviene de un experimento del psicólogo Philip Zimbardo.


Dos coches idénticos.


Uno en el Bronx.


Otro en Palo Alto.


El del Bronx fue saqueado rápidamente.


El de Palo Alto permaneció intacto… hasta que alguien rompió la primera ventana.


Entonces ocurrió lo inesperado.


Los respetables vecinos de Palo Alto hicieron exactamente lo mismo que los delincuentes del Bronx.


La conclusión era clara.


La ventana rota legitima el desorden.


Y muchas marchas ideológicas funcionan exactamente así:


como ventanas rotas sociales.


También existe otro fenómeno psicológico interesante.


La disonancia cognitiva.


En pocas palabras:


si no vives como piensas…


terminarás pensando como vives.


Si las mujeres realmente tuvieran todas las desventajas…


probablemente ya se habrían extinguido.


Pero las estadísticas muestran otra cosa.


En suicidio.

En pobreza.

En abandono escolar.

En situación de calle.


Los varones suelen estar peor.


¿Por qué los varones no marchan?


Porque no lo necesitan.


Los varones saben algo que la ideología intenta ocultar.


A las mujeres, a los niños y a las mascotas se les quiere por default.


Al hombre se le quiere si sostiene.


Y hoy también se intenta convencer al varón de que deje de sostener.


Que no provea.


Que no resista.


Que se feminice.


Pero la realidad tampoco está confirmando ese experimento.


Ahora bien, hay otro punto que casi nunca se menciona.


Si las mujeres realmente estuvieran libres de ideologías, probablemente ocurriría algo bastante simple.


Muchas elegirían lo que durante siglos eligieron de manera natural:


cuidar de su hogar y de sus hijos.


No por imposición.


Sino porque la maternidad y el cuidado forman parte de su naturaleza.


Pero una ideología necesita conflictos permanentes.


Primero convence a la mujer de que quedarse en casa está mal.


Luego la empuja al mercado laboral.


Y finalmente construye un nuevo discurso donde la mujer aparece como víctima por no poder trabajar fuera de casa.


Primero se crea el conflicto.


Y luego se vende la solución.


Sin embargo, incluso aquí la realidad es más compleja.


Hay muchas mujeres que no han perdido el sentido común.


Mujeres que no compran el discurso feminista.


Mujeres que conservan la cordura suficiente para darse cuenta de que algo no encaja.


El feminismo suele presentarse como si hablara en nombre de todas las mujeres.


Pero eso simplemente no es verdad.


Hay muchísimas mujeres que no están de acuerdo.


Lo lamentable es que incluso entre quienes critican el feminismo todavía circula una idea curiosa:


la idea de que hubo un feminismo bueno.


Un feminismo noble.


Un feminismo puro.


Pero esa idea también es un mito.


El feminismo nunca ha sido simplemente una lucha por derechos.


Siempre ha sido una ideología.


Y como toda ideología, siempre ha servido para algo más que lo que decía defender.


Los poderosos lo saben muy bien.


Si quieren manipular a ciertas mujeres, les ofrecen una ideología de emancipación.


Y si quieren manipular a ciertos hombres, les ofrecen una ideología de intelectualidad.


A unas les ofrecen feminismo.


A otros les ofrecen socialismo, comunismo o marxismo.


El mecanismo es exactamente el mismo.


Solo cambia el envoltorio.


Por eso, quizá la actitud más sensata frente a las ideologías sea una muy simple:


desconfiar de todas.


Porque cuando el hombre intenta reemplazar la verdad con una ideología…


termina haciendo exactamente lo mismo que hizo en el Edén.


Querer ser como Dios.


Y ese experimento ya sabemos cómo terminó.


Por eso, tal vez convendría hacer algo mucho más sencillo.


Leer la Biblia.


Invocar al Espíritu Santo.


Y recordar tres cosas muy simples.


Primera.

Una ideología siempre promete justicia… pero casi siempre termina sirviendo al poder.


Segunda.

Cuando una idea necesita censurar la realidad para sobrevivir, no es verdad: es propaganda.


Tercera.

La verdad no necesita ideologías para sostenerse.


Solo necesita que alguien tenga el valor de decirla.



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MEJÓRAM



Conferencista Católico




domingo, 20 de julio de 2025

Gracias Totales

 Gracias Totales 

  Hoy apagaré el faro. Agradezco a todos y cada uno de ustedes que se tomaron la molestia de leer y comentar. Voy a conservar unos días las entradas por si quisieran recuperar algo y luego las quitaré del blog. 


Dios les bendiga. 

jueves, 17 de julio de 2025

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Conferencista Católico



miércoles, 16 de julio de 2025

ESTULTICIA Y MALOS HÁBITOS

 ESTULTICIA Y MALOS HÁBITOS

 Estulticia. nombre femenino. Necedad, tontería.

 Acabo de ver un video, que dice que somos la primera generación menos inteligente y la otra persona responde que ya van dos generaciones. La disminución de la inteligencia coincide con la aparición de las redes sociales y  la falta de socialización. 

  La neurociencia ha descubierto un tipo de neurona, que se activa cuándo estamos aproximadamente a 3 metros o menos de una persona y no se activan cuando la interacción es por redes sociales. Las consecuencias no son únicamente una disminución de la inteligencia, sino también un obstáculo para una buena comunicación. 

  Por otra parte, es importante señalar que la tecnología avanza a una velocidad que parece exceder nuestra capacidad de adaptación. 

  En Estados Unidos ya se ha comprobado que el uso de inteligencias artificiales afecta el desarrollo del cerebro y parece que nadie pudo preverlo. 

  Por supuesto que ir perdiendo inteligencia es lamentable, también lo sería no tomar medidas al respecto. Sin embargo vale la pena recordar a Yoko Kenji y quién no lo conozca, vale la pena conocerlo. Yoko, mitad japonés y mitad peruano, habla en una de sus tantas charlas acerca de que la disciplina vencerá a la inteligencia. De modo que ver la disciplina como otro tipo de inteligencia es un tipo de la misma que nos estamos perdiendo. 

  No pretendo hacer un juego de palabras, como es mi sana costumbre,  sino resaltar algo que resulta evidente para mí, aunque sospecho que lamentablemente para muy pocos más. 

  Hace algunos años, pasé mucho  tiempo sin computadora, por lo que me acostumbré a escribir, leer, ver videos y crear contenido para mis redes en mi teléfono de modo que podría parecer hipócrita que hablara en contra del mismo y de las redes sociales. Así que, sin ánimos de defenderme, este escrito pretendo hacer una distinción en la forma en que lo uso de la que se usa normalmente. 

  Desde mi teléfono,  aunque ya tengo computadora, accedo a artículos católicos, también me gusta leer libros , revistas y artículos científicos o bien, ver videos  sobre nutrición, neurociencias, psicología, antropología filosófica, motivación, desarrollo humano, música y un larguísimo etcétera.

  Dedico bastante tiempo a reflexionar sobre lo que leo y la realidad que nos toca vivir. Me hago preguntas acerca de cómo compartir lo que voy aprendiendo con los demás y esto, porque me preocupo por todos, también por recomendación de un sacerdote que conocía mi afición por la lectura, comencé a escribir. Ya escribía, poco y probablemente mal, pero su consejo me animó a hacerlo con más frecuencia. 

 Tratar de digerir la información que recibo para transmitirla de una manera más comprensible para todos implicaba también una autoevaluación para mí, de modo que escribir se ha vuelto parte de los intereses que ocupan mi día a día. 

  Soy plenamente consciente de que nadie es profeta en su tierra, sin embargo este video que acabo de ver, diciendo que somos la primera generación menos inteligente es algo que no me deja indiferente, sino por el contrario aumenta en mí un sentido de urgencia. 

  Hace algunos años lancé una pregunta en Facebook: "¿Cuál es la responsabilidad más importante que tenemos los padres? Me parece que regresárselos a Dios. Esto es, procurarles una buena evangelización, una buena formación cristiana auténticamente católica. Darles buen testimonio y transmitirles un fuerte anhelo de ir al cielo y para esto, unas ganas enormes de ser Santos. 

 Ahora, gracias en parte a que hace unos días di una charla sobre el amor de Dios he pensado en esta pregunta: ¿Que desea un padre para sus hijos? 

 No sé si todos, pero yo siempre he deseado y tengo la impresión de que la mayoría piensa como yo, los padres deseamos que nuestros hijos sean felices y sean muy pero muy fregones en lo que hagan. Queremos que sean los mejores médicos, abogados, lo que sea , sea cual sea su vocación, no nos da igual que sean del montón. 

  Para mí, esta respuesta incluye por supuesto la santidad, la práctica de la perfección cristiana. 

  Como decía anteriormente, creo que este deseo no es exclusivo de mí, sino que incluso no es solo el deseo de los padres, sino también de los abuelos y de algunos tíos. 

  Quizá, por el llamado que Dios me ha hecho, para mí esta respuesta incluso abarca a toda la humanidad. Es por esto que me resulta profundamente doloroso ver a la gente pasar y pasar y pasar reels o videos uno tras otro, de bailecitos, bromas, chistes, críticas de cine, etcétera y ojo, yo no digo que no los vea, los videos graciosos los veo y los comparto. Pero la mayor parte de mi tiempo cuando veo videos son sobre los temas que mencioné anteriormente. El algoritmo me permite que ya sea que entre a Facebook, instagram o tik tok, me aparezcan videos de esas temáticas. 

   ¿Y por qué veo videos? Porque algunos citan estudios o libros, que luego buscaré en Google para leer. 

 No voy a ser hipócrita diciendo que no los veo, pero los veo con propósito y más aún tengo la capacidad de que si alguna persona intenta interactuar conmigo, poner el video en pausa, asentar el teléfono y prestar atención. 

 Este escrito, que pocos leerán, el video diciendo que somos la primera generación menos inteligente y los episodios que en otros escritos he citado de Los Simpson y Dinosaurios, burlándose de nosotros, diciéndonos en la cara que la televisión nos hace menos inteligentes lamentablemente ningún cambio ocasionarán en la sociedad. Es decir, que la estulticia y malos hábitos, perdurarán con nuestra complicidad, lo cual también podría ser un síntoma de lo poco inteligentes que somos. 

¿Harás algo al respecto?

MEJÓRAM

Conferencista católico 

15/07/25

Si quieres ver la charla de Yoko da click en la imagen: 


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martes, 8 de julio de 2025

Coherencia ¿Dónde has ido?

 Coherencia ¿Dónde has ido? 



"Así dice el Señor: Maldito sea aquel que fía en hombre..." Jeremías 17,5


  "Mejor es refugiarse en el Señor que confiar en hombre" Salmos 118,8


  ¿Será posible que seamos más inteligentes que Dios? ¿Acaso Dios no pensó en el sensacionalismo, fanatismo y sentimentalismo?  En el antiguo testamento aparecen 120 milagros, y en el Nuevo mire nomás:


- Mateo: 21 milagros 

- Marcos: 20 milagros 

- Lucas: 20 milagros 

- Juan: 8 milagros, aunque Juan menciona que hay muchos más que no están registrados.


 ¿Nadie le avisó a Dios que un exceso de milagros podría hacer que las personas solo lo buscaran por eso? ¿Nadie le advirtió que la finalidad de nuestra fe no son los milagros? ¿No se le ocurrió que este abusado fuera posible?


  ¿No es el racionalismo tan peligroso como el fanatismo?


  Existen varias sentencias en la Biblia que pueden interpretarse como críticas al racionalismo extremo o a la confianza exclusiva en la razón humana:


- Proverbios 3:5-6: "Confía en el Señor de todo corazón... No te apoyes en tu propia prudencia."


- 1 Corintios 1:20-21: "¿Dónde está el sabio?... Dios hace necia la sabiduría de este mundo."


- Isaías 55:8-9: "Mis pensamientos no son vuestros pensamientos... Como los cielos son más altos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos."


- Proverbios 28:26: "El que se confía en su corazón es necio..."


Algunas  son aún más directas y contundentes:


-1 Corintios 3:19: "La sabiduría de este mundo es necedad ante Dios."


- Gálatas 6:3: "Si alguien se cree sabio en este mundo, hágase necio para ser sabio."


- Proverbios 26:12: "Hay un mal peor que el necio: el necio que se cree sabio."


-Romanos 1:22: "Se decían sabios, pero se hicieron necios."


- 1 Corintios 1:25: "La necedad de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres."


- Isaías 29:14: "Destruiré la sabiduría de los sabios, y la inteligencia de los inteligentes la rechazaré."


- Job 5:13: "Atrapa a los sabios en su propia astucia, y frustra los designios de los perversos."


- Salmo 94:11: "El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos."


- 1 Corintios 2:6: "Nosotros hablamos sabiduría entre los perfectos, pero no la sabiduría de este siglo..."


- Proverbios 21:30: "No hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo contra el Señor."


- Isaías 5:21: "¡Ay de los que se creen sabios a sus propios ojos, y prudentes a su propio juicio!"


  ¿Es más el miedo a unos abusos (vgr  sentimentalismo) que a otros (racionalismo, escepticismo)? ¿Nos importa más combatir el sentimentalismo que la falta de vocaciones? 


  Muchas veces me he preguntado por qué confiamos más en asignar un psicólogo a los(las) aspirantes que darles el kerigma,  imposición de manos y manifestación de los carismas,  incluidas. Porque tememos que tener un encuentro espiritual  y elegimos decirles que vivan la vida, que prueben el mundo para ver si de verdad están dispuestos a renunciar a él y no les permitimos que prueben un Encuentro Personal y decidan si quieren vivir para Jesucristo el resto de sus vidas... Al final me acuerdo que la última jornada de la juventud no tenía como finalidad evangelizar ni promover las vocaciones...


  Entonces algunas cosas no está teniendo coherencia, evitar experiencias espirituales mientras nos preguntamos por qué hay menos vocaciones, decirnos cristianos y no estar deseando que haya más vocaciones, perseguir a las comunidades Tradicionales aunque estén teniendo aumento de vocaciones. 


MEJÓRAM

Conferencista Católico


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viernes, 13 de junio de 2025

PORQUÉ ESTA NO ES UNA REFLEXIÓN OCIOSA

 ¿PORQUÉ ESTA NO ES UNA REFLEXIÓN OCIOSA?

  Como muchos intelectuales y pseudo intelectuales también tuve una época en la que me parecía chocante que en los seminarios se estudiara filosofía y no porque tuviera algo en contra de ella realmente, puesto que es un tema que me gusta mucho desde siempre, es decir desde que supe de su existencia. La molestia quizá tiene que ver, con la misma que siento hacia la psicología, otro tema que personalmente me apasiona mucho. Me refiero a que, conocí personas que considero sabían suficiente de filosofía y que además suponía que eran buenos católicos a los cuales escuché decir cosas fuera de lugar y por alguna razón atribuí esas opiniones a su pericia en la filosofía. 

  Hace algunos años tomé un curso de Fray Nelson, donde se hablaba de los abusos de la filosofía con lo cual comprobé que mi sospecha no era infundada. Sin embargo se trata de abusos, no de la filosofía. Lo mismo puedo decir de la psicología, es una ciencia útil, que proporciona herramientas útiles y sin embargo también se cometen abusos con ella. Abusos en la interpretación de la Biblia y abusos en su uso durante el discernimiento vocacional.

  También en un curso escuché que la filosofía servía para vivir más felices, y en otro, que la filosofía era necesaria para poder entrar en diálogo con personas de distintos credos. También leí por allá, que una vida sin reflexión no vale la pena ser vivida. ¿Cuántas personas habrá que viven infelices simple y sencillamente por vivir sin reflexión, por dejarse llevar en la vida teniendo únicamente comportamientos en vez de conducirse con conductas (valga la redundancia) reflexionadas y realizadas de manera consciente, con propósitos que lleven a cumplimiento de metas y a la realización personal? 

¿Cuántas personas vivirán infelices por regirse de acuerdo a los criterios del mundo: _« tener para hacer para poder llegar a ser"_  privados de la felicidad que da vivir según Los criterios de Cristo: _ " Ser para hacer y así llegar a Tener"?

  Pues bien dado este larguísimo contexto, anoche me quitó el sueño este pensamiento:

 "Si toda regla tiene su excepción" ¿Diríamos que incluso esta o excepto esta?

 Y no, no es una reflexión ociosa como pensé en primera instancia. 

Porque si toda regla tiene su excepción excepto esta, entonces tendría su excepción. Pero si la tuviera, entonces tendríamos que decir que toda regla tiene su excepción, incluso esta. Pero entonces, esta ya no tendría excepción, lo que nos lleva de vuelta al primer razonamiento: "toda regla tiene su excepción, excepto esta", pero entonces tendríamos que decir: "toda regla tiene su excepción, incluso esta" y así sucesivamente... ¿Se genera de este modo un bucle, un fallo en el sistema, una paradoja o en todo caso la regla de Schrödinger?

  ¿Y por qué digo que no es un razonamiento ocioso? Bueno, si lo tengo que explicar, creo que pierde un poco el encanto. De todos modos creo que está explicado previamente. Si no es necesario explicarlo es posible que se haya cumplido el objetivo. Es posible que no también, por supuesto. Pero ¿cómo saberlo? Si me tienen que explicar que lo han entendido, quizá pierda un poco el encanto. Si no me lo dicen,  podre asumir que quedó entendido o que no. La verdad es que no importa, tanto si lo entendieron como si no, será muy gratificante leer sus comentarios. Y si no lo entendieron estaré encantado de explicárselos.  

 Soy imperfecto, soy ser humano, no pretendo ser otra cosa que un siervo inútil de Jesucristo, pero si algo me hace muy feliz y con lo cual moriré contento, es saber que a algunas personas habré ayudado a hackear su conciencia o incluso su subconsciencia para tener pensamientos más creativos y mejor aún divertidos. (Y esto también es un poco la explicación) 

  Dedico con mucho amor este escrito a mis hijas y a mis sobrinos.


MEJÓRAM

Conferencista Católico

13/Jun/2025


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viernes, 23 de mayo de 2025

La persona despersonalizada

 LA PERSONA DESPERSONALIZADA

  Algunas personas nos escandalizamos de la situación actual del mundo, muchos se escandalizan únicamente de la situación de su país sin llegar a notar que es el mundo entero quién está manifestando los mismos síntomas. Pocos relacionan la situación general con las pequeñas situaciones particulares. Un ejemplo de esto es que esta misma sociedad que se queja de la violencia es la misma que está pidiendo aborto legal y gratuito. Sus capacidades de reflexión no alcanzan para deducir que si el vientre materno ha dejado de ser el lugar más seguro del universo para cualquier persona, es completamente ilógico esperar que el resto del mundo lo sea. En esta ocasión no quiero enfocarme en el aborto, sino en otra cosa "menos" violenta, pero no menos agresiva. 

 Y es que hace algunos años comencé a quejarme, cuando un 15 de septiembre en familia nos juntamos para comer pozole y de paso ver el box. Recuerdo vivamente mi impresión, debido a que normalmente no veo televisión, la cantidad de anuncios entre la narración de la pelea. No solo son los anuncios que pasan entre secciones, sino que los narradores deportivos dentro de su mismo discurso insertan los comerciales. 

  Admito que me costaba comprender lo que decían, cuando te están hablando del hombre de pantaloncillo rojo y de repente te mencionan que en tal tienda tiene 50% de descuento en no sé qué. 

 Nosotros mismos, el mundo, hemos dejado de vernos como personas para mirarnos únicamente como cosas: "consumidores" , "objetivos".

  Escribo en esta semana en la que he llegado al colmo de la frustración ante la avalancha de llamadas spam. He bloqueado por lo menos 150 números, y sé que en un plazo de dos o tres días, 150 números nuevos me marcarán. No importa que haya instalado una aplicación para rechazar esas llamadas. No importa que haya registrado mi número en aquella página del gobierno para que no te llamen. Hay un mundo de ociosos que no tienen otro objetivo que jorobarte todo el día por teléfono. A estos hay que añadir los que tienen como objetivo fastidiarte el escuchar música, mirar un tutorial en YouTube, cada vez que abres una aplicación cualquiera, pero especialmente aquella que te prometió que no tendría anuncios. No sé a ustedes pero a mí en ocasiones, en algunos momentos me resulta casi desquiciante. No es posible que ni siquiera un artículo puedas leer en internet, porque Google ya se encargó de saturarlo de anuncios. A los lados, en medio, en varias ventanas emergentes, etcétera. 

  Creo que la mayoría hemos tenido días en los que expresamos verbalmente que detestamos estos anuncios, y sin embargo es muy probable que nuestros negocios recurran también a esto. 

  Hace todavía algunos años, era ya desagradable llegar a tu casa y encontrar el equivalente a un bote de basura en volantes. Porque además los de Coppel, Soriana, etcétera no pueden dejar solo uno, tiene que dejar entre 2 y 4 igualitos, y sé que en este caso no son las empresas sino las personas encargadas de repartir los que quieren terminar temprano. Pero entonces en tu reja encontrabas o en ocasiones sigues encontrando, el volante de la tienda departamental, el de la pizzería, el de las asesorías, el de la farmacia, otra pizzería, otra farmacia, otra tienda departamental, la revista de anuncios...


  Sospecho, que ya estarán planeando que mientras cocinas en la sartén te aparezca algún anuncio, quizá fabriquen ollas con anuncios, o cucharas con pequeñas pantallas para saturarte de spam. Refrigeradores con pantalla para ponerte más anuncios, pantallas externas e interiores, para no perder la ocasión. Probablemente tengamos licuadoras que reciban llamadas telefónicas para que los sociosos te llamen no solo al móvil sino a la licuadora, la aspiradora y la podadora de una vez. 

  Si el vientre materno no es el lugar más seguro, es porque dejamos de ver al nacituro como persona, esto de los anuncios no es poca cosa pues ya no es solo al nacituro sino a cualquiera de nosotros, y muy pronto a todos los vacunados, habiéndose instalado el transhumanismo, cada vez se nos tratará más como objetos esclavizados, si no me cree, chéquese la agenda 2030.

  No sé si estamos a tiempo de hacer algo, cada vez tengo más claro que lo que tengo que hacer, es ser Santo, no espero nada del gobierno, no espero nada de ningún ser humano,   pues aunque no espere nada de nadie, aún así todavía hay muchos que logran decepcionarme. 

 Google, Meta, etcétera, tiene como "maravilloso" objetivo, monitorear todas tus búsquedas, tus conversaciones, toda tu actividad en internet, para diseñar anuncios personalizados. ¡Qué ofertón! ¿Cómo hacerles entender que ya no quiero un anuncio más? No los quiero personalizados, simplemente no los quiero. No quiero que me llamen, no quiero que interrumpan mis videos de tutoriales, quiero que me dejen leer a gusto, quiero poder escuchar la música y tengo en mi teléfono, ver mis fotos, sin que estén 24/7 atormentándome con publicidad. 

  Momentos como este me hacen pensar: "bendita ignorancia". Ya sé, no es bendita, es parte del problema, Pero qué ¿Qué se puede esperar cuando la mayoría ni siquiera podrá leer esto pues tan solo el título ya les resulta demasiado texto? 

  ¿Solución? Dudo que exista, la "masa" vive para comprar y probablemente sea el único que ve un problema en no ser tratado como persona. ¿Habrá detrás de esto una mente trastornada tratando mediante el consumismo de llevarnos al nuevo comunismo llamado agenda 2030? 

 ¿Y usted qué opina? 

MEJÓRAM 

Conferencista católico.

viernes, 7 de marzo de 2025

LO NORMAL DE DERECHO vs LO NORMAL DE HECHO

 LO NORMAL DE DERECHO vs LO NORMAL DE HECHO

  Porque en este perfil "escuchamos", juzgamos (discernimos) y de ser necesario nos burlamos, esta es una lectura obligada para cada 8meme. 

 Antes de decir cualquier cosa primero aclaremos qué se entiende por «normal de derecho» y por «normal derecho»

 Lo normal de derecho es lo que se esperaría que ocurriera, lo deseable, lo que debería ser. En tanto lo normal de hecho es lo que ocurre cotidianamente en la práctica. 

  Ahora diré muchas cosas que son normales de hecho y que incomodarán a muchas personas especialmente a las feministas y a los simps. 

  Lo normal de hecho sería guiar nuestra conducta por el sentido común, la lógica, la ciencia incluyendo las estadísticas. 

  Y es que, puede usted investigar la vida de Nora Vincent, para comprobar que en la práctica estadísticamente los varones lo tienen (lo tenemos)  más difícil, y esto lo digo sin ánimos de victimismo, sino como he dicho al principio para guiarnos por la realidad, por la ciencia incluyendo las estadísticas. Para quien no lo sepa Nora Vincent era una feminista lesbiana que se decidió a demostrar que los hombres tenemos la vida más fácil. La mujer terminó en menos de un año requiriendo terapia psicológica y finalmente no lo logró y acabó con su vida.

  Y es que es más probable que en la calle me asesinen a mí como varón, porque estadísticamente nos asesinan más. 

 Lo normal de derecho sería buscar justicia para todos, luchar porque se acabe la inseguridad para todos. En cambio lo normal de hecho, es que siguiendo la ideología imperante, y también un poco la misma naturaleza, se victimice todo el tiempo a la mujer. 

  Estadísticamente hablando también es más probable que como varón termine siendo un vagabundo. Lo normal de derecho sería crear empleos, prevenir estas situaciones. Sin embargo lo normal de hecho es que ante el victimismo constante de las mujeres y aunque supuestamente buscan igualdad Y aunque supuestamente se busca que en los puestos haya un 50% de cada sexo, la realidad es que se ha dado una auténtica desproporción Y actualmente con el pretexto de la ideología vemos mujeres hasta en la sopa. Y cómo se trata de una ideología es altamente probable que ni siquiera estén capacitadas y estén ahí simple y sencillamente por ser mujeres. 

  Lo normal de derecho sería que cada quien elija estudiar lo que se le pegue la regalada gana, ojalá, después de una exhaustiva reflexión sobre los gustos personales, también sobre las circunstancias, las oportunidades, etcétera, aunque lo normal de hecho es que como hay una agenda que seguir prácticamente se ha hecho obligación que haya 50% de mujeres en absolutamente todas partes aunque de manera natural las mujeres no eligieran ser parte de ese 50%. Se sabe por ejemplo que las mujeres eligen principalmente carreras o profesiones en las que se da el trato humano por ejemplo psicología, puericultura, eligen tratar con bebés. Pero los progres las quieren ver en las construcciones como arquitectas, como ingenieras, etcétera

  Lo normal de derecho sería que en un matrimonio o en una pareja, ambas partes se preocupen por el otro. Sin embargo tal como vemos en el video que acompaña a este escrito, lo normal de hecho es que las mujeres no son tan empáticas y no se supone que lo sean. Y lo explico: hace poco vi un video del padre Olivera Ravasi, en el que dice que los hombres no lloran. Y que esta verdad se debe enseñar a los varones desde niños. Porque el varón, el papá, debe proteger a su familia. Debe poder contener sus emociones para poder contener también las de su esposa y sus hijos. 

Coincido en parte con los progress en que la frase no está bien, la frase debería decir:  "los hombres no deben llorar frente a las mujeres", la única mujer con la que podrían llorar es con su mamá y sin embargo tampoco es recomendable porque es la única mujer que sí va a ser más que empática y sufrirá llorar a su hijo y ¿Para qué causarle un dolor así? Los hombres lloran por supuesto, pero deberían llorar únicamente con su padre, un hermano o un amigo. Lo más probable es que su padre, su hermano, o su amigo le digan que se aguante porque para eso es un hombre.


  Hay evidencia de que la mujer, ya sea la novia o la esposa, o incluso todavía no sea nada, en el momento que el varón llora frente a ella deja de resultarle atractivo físicamente y pierde el interés en él. Es duro, pero es comprensible.

Y las mujeres: "dirán qué feo", claro son mujeres, no es necesario, ni siquiera sensato esperar que lo comprendan. 

  En 2018 cuando estuve muy activo en X (antes Twitter) hice muchos amigos argentinos y entre ellos una chavita, que en una o dos ocasiones me dijo que los hombres eran superiores a las mujeres. Obviamente esto resultó chocante para las que la leyeron y supongo que en este momento será chocante también para las mujeres que lo lean. Evidentemente y a todas luces somos iguales en dignidad frente a Dios, pero intentaré con ejemplos aclarar el punto. 

  En primer lugar está lo dicho por el padre Olivera y que no es invento de él sino que están en el Nuevo Testamento: 

"Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella..." Efesios 5,25

  El varón, debe estar dispuesto a morir por su esposa y su familia (normal de derecho) no al revés. En el video se ve a esta señora a la que no le preocupa si su esposo es feliz. (Normal de hecho y de derecho) 

 ¿Qué hay excepciones? ¡Claro! Pero habrá que investigar el significado de la palabra excepción. 

  Lo normal de derecho es que las detalles cariñosos vayan en ambas direcciones, pero si usted lee los documentos de la iglesia encontrará que la misma iglesia dice que es el hombre el que debe dar amor a su esposa, y el amor que ella recibe de su esposo lo transmite a sus hijos... Así que sin lloriqueos. 

  Pero vas a ver que va a pasar como con los comunistas, cada vez que mencionas los fracasos del comunismo, algún marihuano pseudo intelectual te dice que: "eso no es comunismo" pues nada, que esto que he dicho no es feminismo, y que esas formas de no manifestar empatía o gratitud, tampoco es que todas las mujeres sean así, y lo que dicen las feministas es que: "Qué pena que te hayas rodeado de esas mujeres", etcétera... ¡No! Para nada! Ni estoy rodeado de esas mujeres normales, sino precisa y principalmente de las excepciones, pero escucho (o leo) a mis amigos, a conocidos, incluso leo cientos de comentarios en muchos videos y la realidad es finalmente la realidad. 

  Lo normal de derecho, insisto, es que ambas partes de una relación se perciban como beneficiarios de las atenciones del otro. Y por lo tanto lo normal de derecho sería manifestar gratitud. Sin embargo lo normal de hecho es que en esta sociedad tan afectada por las ideologías, las mujeres desean un hombre tradicional mientras ellas son las desagradables y cada vez más insoportables empoderadas. Desean un varón que les provea para poderse poner uñas sobre las uñas, pestañas sobre las pestañas, toneladas de maquillaje, cosas que ciertamente a él le importan un comino, desean un varón que en la calle las defienda de cualquier agresión y peligro, les abra la puerta del auto, les ayude a cargar sus cosas pesadas, pero pedirles que preparen un sándwich es ofensivo. Y bueno, qué les digo, el 50-50 sólo es aceptable en el divorcio.

  En parte pienso que muchas de las actitudes que tienen las mujeres posmodernas, se dan porque a los varones nos encantan nuestras hijas y las tratamos como princesas o de plano como reinas. Deseamos, lógicamente que el "gañan" que las enamore, sea por lo menos 10 veces mejor que nosotros. Se nos olvida que somos el gañán que se casó con la princesa o la reina de otro gañán que ya la había infantilizado por el exceso de mimos. Y un dato curioso respecto a esto es que es frecuente escuchar a las mujeres decir que los hombres son como niños, que desde que se casaron tienen un hijo más (el esposo) pero las que son incapaces de comunicarse, que esperan que les leas la mente, que tienen cara de encanijamiento pero no les pasa nada, qué quieren quién sabe qué pero si te lo tienen que decir ya no lo quieren, víctimas del pensamiento mágico pen... tonto, signos de una profunda inmadurez, Pero ellas son las que tienen otro hijo y sufren porque los hombres somos siempre niños. ¡Ja!

  Lo normal de derecho es que nos preocupemos por nuestra familia, que nos preocupemos e incluso nos desvivamos buscando su bienestar, esperando únicamente a cambio llegar a casa y encontrar un rostro sonriente, (por fin) una rostro amigable, paz. Lo normal de hecho es llegar y encontrar quejas: porque llegaste tarde, porque aunque estabas trabajando seguramente estabas con otra, porque tú (aunque hayas tenido que soportar a un jefe o a un cliente insoportable levantarlo todos los días porque no queda de otra, porque hay que llevar el sustento a casa) no has tenido que "lidiar" con tus hijos... Escuchar acusaciones, quejas porque lo que ganas no es suficiente. Etcétera

  Lo normal de derecho sería quedarme callado ante todo esto, jajaja, pero lo normal de hecho es que cada vez que es 8 de marzo, es importante recordar, que no importa todo lo malo que te pase como varón, no importa todas las cosas buenas que los varones hayan hecho para la sociedad en general y que las mujeres disfrutan, igual cada 8 meme saldrán a cometer vandalismo. Siempre se sentirán víctimas de su enemigo imaginario el patriarcado.


MEJÓRAM

Conferencista católico

07/03/25


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martes, 7 de enero de 2025

NO TIENE NADA DE MALO

 NO TIENE NADA DE MALO


   Hace mucho que digo a mis hermanos Católicos, que nosotros no podemos pensar únicamente en lo que es bueno y malo, de hecho, con motivo de un mensaje de San Pablo, es que creo que es importante pensar o distinguir entre lo que es bueno y lo que es superior.

 "«Todo me es lícito»; mas no todo me conviene. «Todo me es lícito»; mas ¡no me dejaré dominar por nada!" I Corintios 6,12

 Veamos, cómo nuestra sociedad en esta forma de pensamiento que sólo considera lo que a sus ojos no es malo y que incluso al leerlo hasta parece una letania, tiene una auto-trampa:

  Ver fútbol, no tiene nada de malo...

  Jugar videojuegos, no tiene nada de malo...

  Ver películas que la Iglesia desaconseje, no tiene nada de malo...

   Ir al cine, no tiene nada de malo....

 Escuchar música todo el día, no tiene nada de malo ...

  Leer panfletos comunistas o de cualquier ideología, no tiene nada de malo...

  Cuestionarse todo, no tiene nada de malo...

   Autopercibirse como uno quiera, no tiene nada de malo...

  Salir con amigos, no tiene nada de malo...

  Ganar dinero, no tiene nada de malo...

  Mentirijillas piadosas, no tienen nada de malo...

 Hacer chanchullos como sea para sacar adelante a la familia, no tiene nada de malo...

   Ir a la playa, no tiene nada de malo...

  Usar traje de baño, no tiene nada de malo...

  Ver televisión, novelas o películas, no tiene nada de malo...

  Y podríamos seguir enumerando cosas o actividades que "no tienen nada de malo" pero ¿alguien se preguntará qué tiene de bueno? Y así alguien se lo pregunte, ciertamente le encontrará (se las arreglará para eso) muchas cosas buenas, que si la convivencia familiar o con los amigos o lo que sea pero quién es capaz de notar que lo que tienen de "malo" esas cosas que "no tienen nada de malo" es que funcionan en el mejor de los casos como distractores de lo que es superior. 

  Tampoco notamos cómo la sobreestimulación que ejercen los efectos audiovisuales de videojuegos y películas hacen que las cosas que son superiores (como pasar un rato frente al Santísimo o estar en misa) nos resulten cansadas o aburridas.

  Quizá es la falta de reflexión la que impide que pensemos las cosas de otro modo como por ejemplo:

  No tiene nada de malo ir al Santísimo o a misa todos los días y sí, tiene mucho de bueno.  Quizá es porque las cosas que son superiores cuestan aún sin la sobre estimulación antes mencionada, implican un fuerte compromiso resultado de una buena Evangelización que también cuesta y una fe más madura. Con un poco de fe, oración y discernimiento tal vez llegaríamos a la conclusión de que en realidad tan solo el hecho de distraernos de un bien superior ya es bastante malo. 

  Es como si el mundo discretamente nos arrastrara consigo y nosotros estuviéramos muy cómodos dejándonos llevar y en algún punto sin  darnos cuenta empezamos a estar de su lado y en contra de la Iglesia.

  Es más probable que defendamos ideologías, películas, tendencias, modas, etcétera que a nuestra fe.

 Para nuestra sociedad está bien visto ser fan de tal o cuál famosillo, es válido tener un club de fans (acaso fan es una forma de disimular o de no aceptar que se es fanático) pero si hablas de religión, aún desde pequeñas dosis, ya eres considerado un fanático religioso y entonces sí está muy mal ser "fan" , peor aún, ser fanático religioso es más malo que ser un fanático antirreligioso (solo que el antirreligioso nunca nota que lo es). 

 Pensar que solo quiero que todos vean todo como malo es no haber entendido nada, la idea no es considerar todo como malo, al contrario, mira todo como bueno, como dice San Pablo, pero recuerda que tú eres ciudadano(a) del Cielo, apunta alto, no te distraigas con bagatelas, aspira a lo más alto, a lo que es mejor que solo bueno, pon la mirada en lo que es perfecto porque esa es la altura a que debes aspirar. 

  Créeme, tampoco tendrá nada de malo (y sí mucho de bueno) llegar a las cumbres de la Santidad. 

  No tiene nada de malo que voluntariamente renuncies a lo que "no tiene nada de malo" y comiences a buscar eso que es superior. 

 Hoy muchos se sienten gurús del éxito financiero, y como los deportistas de alto rendimiento hacen muchos sacrificios y se privan de cosas que no tienen nada de malo pero que resultan en bajo rendimiento, en un aumento de costos,  no tienen una buena relación costo/beneficio, o que resultan en mucha merma, pues bien, antes de dar por hecho que algo "no tiene nada de malo" haz tu análisis del mismo modo que estos gurús. 

Piensa en grande, apunta alto, muy alto, no tiene nada de malo.

  Una aclaración final: muchas de las cosas que puse como que no tienen nada de malo, las puse porque normalmente no se ven como tales, sin embargo tengo que decir que pensar que de verdad no tienen nada de malo es bastante ingenuo, será tarea de cada quien encontrar en donde está esa falta de bondad.

MEJÓRAM

Conferencista Católico

07/01/25


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martes, 31 de diciembre de 2024

COBARDÍA DISFRAZADA DE PRUDENCIA

 COBARDÍA DISFRAZADA DE PRUDENCIA 

  Antes de iniciar con la reflexión es necesario recordar algunas cosas muy importantes: 1. Las virtudes para ser verdaderas virtudes deben estar todas juntas. 2. Deben estar guiadas por la prudencia. 3. Los vicios pueden disfrazarse de virtud por ejemplo, la cobardía puede intentar pasar por prudencia. 

  El 25 de diciembre, leímos en misa, el prólogo del Evangelio según San Juan y una parte decía así: 

"[5]y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.

[6]Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan.

[7]Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él.

[8]No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz." Juan 1,5-8

  Nadie le dijo a Juan: "¿Quién puede saber cuándo vendrá el Salvador? La gente de fe de esa época estaba esperando al Mesías, había quien no estaba esperando y que de hecho no lo recibió, pero no eran los creyentes, sino las tinieblas. 

  Es verdad que a los profetas, tampoco les creían todos, sólo los que de verdad tenían fe, pero el perseguir y matar profetas parece que no es la posición correcta:

"[29]«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos,

[30]y decís: "Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!"

[31]Con lo cual atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas.

[32]¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!

[33]«¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar a la condenación de la gehenna?

[34]Por eso, he aquí que yo envío a vosotros profetas, sabios y escribas: a unos los mataréis y los crucificaréis, a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad,

[35]para que caiga sobre vosotros toda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del inocente Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien matasteis entre el Santuario y el altar.

[36]Yo os aseguro: todo esto recaerá sobre esta generación." Mateo 23,29-36

  Es decir, incrédulos han existido siempre, mas no es la actitud que deberíamos imitar sino la de los creyentes, los que están a la espera. 

  Actualmente, sigue ocurriendo lo mismo, no importa que la Sagrada Escritura, el Catecismo de la Iglesia, las apariciones de Fátima, Garabandal, etcétera o incluso los santos, hayan hablado sobre temas como la Gran Tribulación, la impostura del anticristo, o el Aviso, siempre encontrarás una mayoría que no está a la espera más que de un modo puramente ritual, sólo en teoría mientras sean sólo temas en libros pero que en la práctica les domina el deseo de que nunca ocurra. Estas personas, seguramente con buena intención, tienen muy claro que la frase "nadie sabe ni el día ni la hora" implica que todos sabemos que ni hoy ni en los próximos cien años va a ocurrir nada de esto, pero esta aparente anestesia ¿tiene razón de ser?   

Como veremos a continuación, la respuesta es un rotundo ¡No! 

  Primero que nada, es completamente incomprensible que un cristiano tenga miedo y por lo tanto deseos de que no ocurran las señales que preceden a la Segunda Venida. Un cristiano que ama a Jesucristo desea que vuelva pronto por dos sencillas razones: porque le ama y porque es lo mejor que le podría pasar a la humanidad. 

 En segundo, porque los apóstoles, quienes escucharon de viva voz que "nadie sabe el día ni la hora" predicaban la Segunda Venida como algo inminente. 

  Incluso, alguna vez leí que los frailes que llegaron a América, venían con la mentalidad de que Jesús estaba viniendo por eso traían prisa por las conversiones, y no, como se lo imaginan los progres anti hispanistas, por pura maldad para imponer su religión. Esto gracias a que estaban influenciados por unas revelaciones privadas, parece que entonces la jerarquía tampoco era "tan" anti revelaciones privadas. Y nadie le dijo a esos frailes que "nadie sabe el día ni la hora" y mucho menos: "¿Quién puede saber esas cosas?"

  Volviendo a los apóstoles y primeros cristianos, lo que pasa es que no sólo escucharon "lo que (creían) les convenía" sino que también escucharon: 

"[15]«Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el Lugar Santo (el que lea, que entienda),

[16]entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes;

[17]el que esté en el terrado, no baje a recoger las cosas de su casa;

[18]y el que esté en el campo, no regrese en busca de su manto.

[19]¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días!

[20]Orad para que vuestra huida no suceda en invierno ni en día de sábado.

[21]Porque habrá entonces una gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta el presente ni volverá a haberla.

[22]Y si aquellos días no se abreviasen, no se salvaría nadie; pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días." Mateo 24,15-22

  Pocos pueden notar que hay un "Cuando" es decir que no es como que nunca nadie vaya a saber que está por ocurrir lo demás que avisa el Señor antes y después de estos versículos. Y es que además, los primeros cristianos también escucharon decir:

"[54]Decía también a la gente: «Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: "Va a llover", y así sucede.

[55]Y cuando sopla el sur, decís: "Viene bochorno", y así sucede.

[56] ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo?" Lucas 12,54-56

  "Nadie sabe el día ni la hora" pero Jesús se extraña de que no sepamos discernir. Esto quizá se debe al buenismo que nos ha infectado, no queremos que nadie se asuste y yo me pregunto ¿Cómo creen que se sentirá llegar al infierno sin que nadie te hubiera prevenido? No se dan cuenta que callar tanto el tema del infierno como todo lo demás que les "asusta" implica en cierta forma que en realidad no creen que algo tan doloroso pueda y vaya a ocurrir ¿No ven un peligro real o es que se trata de la etapa de Negación?

  Si estuviera prohibido saber o discernir sobre estos temas, el mismo Señor lo hubiera omitido y no hubiera respondido las preguntas de los apóstoles:

 "[36]Y le dijeron: «¿Dónde, Señor?» El les respondió: «Donde esté el cuerpo, allí también se reunirán los buitres.»" 

Lucas 17,36

Tan fácil que era decir: "Nadie sabe y nadie sabrá nada sobre ese tema. Dejen de preguntar." 

 Incluso ¿para qué mostrarle a Daniel y a Juan lo que ocurrirá si no fuera permitido saber nada sobre el tema?

  Nadie sabe el día ni la hora, y siempre ha habido catástrofes, guerras, hambre, falsos profetas y sin embargo cada segundo, cada hora, cada día, semana, mes o año es un segundo, minuto, una hora, día, semana, mes o año menos y por lo tanto más cerca de ese momento tan anhelado por los que amamos a Jesús.

 He observado también que las personas que hacen mucha oración, van a misa frecuentemente, visitan el Santísimo, la mayoría saben que cada vez está más cerca el Aviso, la Gran Tribulación, etcétera ¿Casualidad?

 Pensemos, para terminar, que los seres humanos si no estamos alertas, estamos despistados. Si nos confiamos de que nadie sabe el día ni la hora y por lo tanto no es hoy, mañana y no será en por lo menos en los próximos cien años, seguiremos con nuestras vidas alejadas de la verdadera piedad, viviendo como paganos, seamos realistas. Así que, como los apóstoles anunciemos con gozo la pronta venida y como el bautista invitemos a enderezar nuestras vidas. 

MEJÓRAM

Conferencista Católico 

31/12/2024

UNA MANERA HERMOSÍSIMA DE DESEARME FELIZ AÑO:

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